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lunes, 1 de octubre de 2018

La UE tilda de "oportunidad histórica" el resultado del referéndum en Macedonia

BRUSELAS.- La Comisión Europea acogió con satisfacción este lunes el resultado positivo del referéndum sobre el cambio de nombre de Macedonia, al considerar que constituye una "oportunidad histórica" para el futuro europeo del país.

"Es una oportunidad histórica no solo para la reconciliación en la región, sino también para hacer avanzar de manera decisiva al país" en el camino de su adhesión a la UE, declararon en un comunicado conjunto la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, y el comisario encargado de la Ampliación, Johannes Hahn.
"Corresponde ahora a todos los actores políticos e institucionales actuar en el marco de sus responsabilidades constitucionales más allá de las líneas partidistas", agrega el comunicado.
El referéndum sobre el nuevo nombre de Macedonia, que podría convertirse en la "República de Macedonia del Norte", dio lugar a una amplia victoria del sí pero también a una abstención masiva que hace pesar la incertidumbre sobre una ratificación en el parlamento.
"La Unión Europea seguirá aportando su pleno apoyo (...) al país, sus instituciones y todos sus ciudadanos", concluye el comunicado de la Comisión.
El ejecutivo europeo propuso en abril a los Estados miembros de la UE abrir las negociaciones con miras a la adhesión de Albania y Macedonia, a pesar de las fuertes reticencias de algunos países como Francia.
La UE ya comenzó conversaciones de adhesión con Serbia a principios de 2014 y Montenegro en 2012.

domingo, 30 de septiembre de 2018

Los macedonios apoyan en un referendo con alta abstención el cambio de nombre para el país

SKOPIE.- Más de 90% de los votantes macedonios que participaron en el referéndum del domingo aceptaron que su país cambie su nombre a "República de Macedonia del Norte", según resultados de la comisión electoral, lo que abriría el camino al ingreso a la Unión Europea.

Escrutadas el 80% de las mesas de votación, el "sí" obtenía 91,2% de votos, pero la abstención fue muy alta, y apenas uno de cada tres ciudadanos concurrió a las urnas.
"Más de 90%" de electores aprobaron el acuerdo con Grecia para cambiar el nombre de Macedonia y el Parlamento "debe confirmar la voluntad de la mayoría", dijo el primer ministro Zoran Zaev.
El referendo fue consultivo, y ahora el Parlamento debe estudiar la iniciativa que necesita por al menos dos tercios de sus miembros para ser aprobada, una mayoría de la que carecen el gobierno socialdemócrata y sus aliados de la minoría albanesa.
La Unión Europea urgió a respetar el resultado. "Espero que todos los líderes políticos respeten esta decisión y la apliquen con la máxima responsabilidad, y unidad más allá de los partidos, en interés del país ", dijo Johannes Hahn, comisario europeo de Negociaciones de Ampliación.
De concretarse, el cambio de nombre zanjaría un viejo conflicto con Grecia y los acercaría a la Unión Europea (UE) al levantar Atenas su veto.
El país balcánico, uno de los más pobres de Europa, quiere entrar en la UE, a la que muchos consideran como una promesa de estabilidad y de prosperidad.
Pero su objetivo se ha topado una y otra vez con el veto de Grecia, que afirma que el nombre de Macedonia sólo puede designar una de sus provincias septentrionales, alrededor de Tesalónica.
Desde que Macedonia se independizó de la desaparecida Yugoslavia en 1991, los griegos creen que trata de usurpar su patrimonio, especialmente el de Alejandro Magno, y que mantiene ambiciones territoriales ocultas.
Los años de poder de la derecha nacionalista macedonia (VMRO-DPMNE), que terminaron en 2017, tensaron aún más las relaciones bilaterales. El país se llenó entonces de estatuas y de referencias a Alejandro Magno y Filipo de Macedonia, enojando a los griegos.
En junio, sin embargo, el nuevo primer ministro, Zoran Zaev, firmó con el griego Alexis Tsipras un acuerdo para poner fin a esa disputa. Si se aprueba el nuevo nombre de "República de Macedonia del Norte", Atenas dejará de oponerse al ingreso de su vecino en la OTAN y en la UE. 
Muchos habitantes consideran el acuerdo impuesto desde el extranjero.  
"Entiendo lo que sienten los macedonios (...), es un chantaje", afirmó Abedin Memeti, miembro de la minoría albanesa, que representa entre el 20 y el 25% de los 2,1 millones de habitantes del país.
"Pero la UE y la OTAN son más importantes que todos nosotros. Hay que avanzar", dice el joven, que votará sí como la inmensa mayoría de las personas de la comunidad albanesa.
Borjan Jovanoski, un periodista especializado en asuntos europeos, considera que la falta de interés no quita que el referéndum sea vital para el país, ya que la UE "es la única potencia coherente que puede preservar la paz entre religiones y comunidades étnicas en un país tan heterogéneo como Macedonia".

El nombre de Macedonia, motivo de una disputa de casi 30 años con Grecia

PARÍS.- El referéndum del domingo en Macedonia para cambiar el nombre del país al de República de Macedonia del Norte es una etapa importante pero no decisiva para acabar con el litigio que envenena las relaciones con Atenas desde 1991.

En 1991, Macedonia proclamó su independencia de Yugoslavia. Atenas le negó entonces el derecho a utilizar el nombre de Macedonia al considerar que este sólo puede designar su provincia septentrional. Grecia cree el país vecino trata de usurpar su patrimonio, especialmente el de Alejandro Magno, y mantiene ambiciones territoriales ocultas.
En 1993, Macedonia entró en la ONU con el nombre provisional de Antigua República Yugoslava de Macedonia.
Muchos países, incluidos Rusia y Estados Unidos, han reconocido desde entonces al país balcánico con su nombre constitucional de República de Macedonia.
En 1994, Grecia impuso un embargo económico a Macedonia, prohibiéndole a ese pequeño país aislado utilizar el puerto griego de Tesalónica, su principal vía de intercambios comerciales.
Las autoridades griegas exigieron que Macedonia modificara su Constitución y renunciara a su bandera con el sol de Vergina, el emblema de la antigua dinastía macedonia, que Atenas considera como un "símbolo griego".
En 1995, los dos países firmaron en Nueva York un acuerdo para normalizar sus relaciones políticas y comerciales, dejando a un lado la cuestión del nombre.
Un mes después, abrieron oficinas de enlace en sus capitales respectivas, y la nueva bandera de Macedonia, donde el sol de Vergina se sustituyó por otro símbolo parecido, se izó por primera vez en Naciones Unidas.
En 2001, Grecia, el único país de la región que es miembro de la OTAN, la UE y la zona euro, apoya a su vecino durante un conflicto armado entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes albaneses. Macedonia alberga una importante minoría albanesa que representa entre el 20 y el 25% de la población.
En 2005, Macedonia obtuvo el estatuto de candidato a la UE. Pero Grecia bloquea la fecha de apertura de las negociaciones de adhesión, que debe aprobarse por unanimidad.
En 2008, Macedonia presentó su candidatura a la OTAN con su nombre provisional, pero Grecia vetó su incorporación a la alianza.
Las relaciones entre ambos países se deterioraron con la instalación en 2011 de una enorme estatua de Alejandro Magno en Skopje, una "provocación", según Atenas.
En 2016, tras el cierre de la llamada ruta de los Balcanes, Atenas acusó a Skopje de hacer un uso excesivo de la fuerza durante incidentes con cientos de migrantes que intentaban pasar la frontera con Macedonia.
Desde su llegada al poder en junio de 2017 tras años de gobierno nacionalista, el nuevo primer ministro socialdemócrata, Zoran Zaev, prometió estrechar la "buena amistad" con Grecia para encontrar una "solución" y volver a lanzar el proceso de adhesión a la UE y a la OTAN.
Las negociaciones se retomaron en enero de 2018 bajo la supervisión de la ONU, provocando una fuerte resistencia de la oposición derechista y de los nacionalistas en Grecia y en Macedonia.
Tras varios encuentros bilaterales, Atenas y Skopje firmaron el 17 de junio un acuerdo histórico para cambiar el nombre de la ex República yugoslava al de Macedonia del Norte.
El acuerdo, ratificado en julio por el Parlamento macedonio, será objeto de un referéndum consultivo el 30 de septiembre. Tras la consulta, los diputados deberán validar el resultado con una mayoría de dos tercios. También deberá ser aprobado por el Parlamento griego.
La OTAN ya invitó a Skopje a abrir negociaciones de adhesión, aunque ya avisó de que el cambio de nombre era una condición imprescindible para seguir adelante.

¿Por qué celebra Macedonia un referéndum sobre su nombre?

PARÍS.- Es poco frecuente que un país cambie de nombre, menos aún que lo haga para satisfacer la petición de un vecino, en este caso Grecia. ¿Por qué se les pide a los macedonios que acepten designar el Estado como la "República de Macedonia del Norte"?

¿Qué pasará si gana el "no"?
¿Cuál es el problema?
En 1991, Macedonia proclamó su independencia de Yugoslavia. Atenas le negó entonces el derecho a utilizar el nombre de "Macedonia" al considerar que este sólo puede designar su provincia septentrional. Grecia cree el país vecino trata de usurpar su patrimonio, especialmente el de Alejandro Magno, y mantiene ambiciones territoriales ocultas.
Los macedonios entraron en la ONU con el nombre de "Antigua República Yugoslava de Macedonia". El veto griego les cerró las puertas de la OTAN y de la Unión Europea, mientras la derecha nacionalista al poder en Skopie mantenía una línea dura.
En 2017, la llegada al poder de los socialdemócratas, apoyados por los partidos albaneses, cambió la situación. El Gobierno cerró un acuerdo con los griegos en julio para convertir el país en la "República de Macedonia del Norte".
¿Bastará el "sí" para cambiar de nombre?
No. El primer ministro, Zoran Zaev, insiste en el carácter consultivo del referéndum, que se celebra el 30 de septiembre. Su resultado deberá ser validado por el Parlamento, con una mayoría de dos tercios de la que no dispone la coalición gobernante. Se necesitará por tanto el visto bueno de una parte de la derecha (VMRO-DPMNE), que está dividida sobre esta cuestión.
Zaev espera una fuerte participación para un "sí" claro y contundente que lleve a los políticos a aprobar el cambio de nombre. Quedaría entonces un último obstáculo: la ratificación griega.
¿Cuál es el interés para la población?
Aunque se muestran reticentes ante la imposición de un cambio de nombre, muchos macedonios quieren aprovechar esta ocasión para acercarse a la Unión Europea y la OTAN. El "sí" es favorito.
¿Qué pasará si gana el "no"?
El Parlamento puede contradecir el resultado del referéndum consultivo, pero parece poco probable que en ese caso el Gobierno consiga una mayoría parlamentaria de dos tercios. Con un "no", es probable que las puertas de la OTAN y la UE se vuelvan a cerrar. 
¿Cambiará el nombre del idioma?
Para muchos macedonios era una línea roja. El acuerdo prevé que su lengua se siga llamando el "macedonio", una victoria para Zoran Zaev.
¿Hay que temer una interferencia rusa?
El secretario estadounidense de Defensa, Jim Mattis, aseguró no tener "ninguna duda" sobre una interferencia rusa en la votación. Zaev dijo, por su parte, que no tenía "ninguna prueba" al respecto.
"No hay duda de que Rusia no tiene ningún interés en que se resuelvan todas esas disputas regionales", opina James Ker-Lindsay, universitario británico especialista en los Balcanes. Pero afirma que no ha visto ninguna señal de interferencia rusa. Y el Kremlin no tiene en Macedonia la misma influencia en la opinión pública que Serbia o Montenegro.
¿Quién hace campaña por el "no"?
Los grandes medios de comunicación públicos han defendido el "sí". Los opositores al acuerdo han lanzado una campaña en las redes sociales "#Bojkotiram" ("boicoteo"). El presidente Gjorge Ivanov, vinculado a la derecha y cuyo poder es sobre todo honorífico, ha anunciado que no participaría en el referéndum.
¿Qué efecto tendrá en los Balcanes?
Zoran Zaev está convencido de que un "no" abriría "un nuevo capítulo de inseguridad e inestabilidad" en los Balcanes. "No cabe duda de que sería un fracaso muy grave para los Balcanes, y también para la región", abunda James Ker-Lindsay.
Una victoria del "sí" demostraría "que los problemas identitarios pueden resolverse mediante acuerdos de este tipo", asegura el primer ministro.

viernes, 28 de septiembre de 2018

Macedonia celebra un referéndum para aceptar un nuevo nombre

SKOPJE.- Los macedonios dirán este domingo mediante un referéndum si aceptan que el nombre de su país se convierta en "República de Macedonia del Norte", para resolver un conflicto con Grecia y abrirse paso hacia la OTAN y la Unión Europea.

Grecia no acepta que su pequeño vecino, que declaró su independencia de Yugoslavia en 1991, tenga el derecho a llamarse "Macedonia". Atenas reivindica este nombre para su provincia septentrional en torno a Tesalónica, y acusa a Skopje --la capital macedonia-- de usurpar su patrimonio histórico, además de acusar al vecino de tener ambiciones territoriales.
Si el acuerdo firmado en junio por los primeros ministros macedonio Zoran Zaev y griego Alexis Tsipras es confirmado a ambos lados de la frontera, se levantará el veto de Atenas a la integración macedonia en la OTAN y a las negociaciones de adhesión con la UE.
El camino es aún largo. El resultado del referéndum deberá ser validado por el Parlamento de Skopje, con una mayoría de dos tercios de la que no dispone la coalición gobernante, compuesta por socialdemócratas y partidos que representan a la minoría albanesa (20 a 25% de los 2,1 millones de habitantes).
Una amplia victoria del "Sí" podría ayudar al poder a convencer a parte de una oposición de derecha dividida y que duda en votar la ratificación, sobre todo si la participación es baja, como temen muchos observadores.
"Para Macedonia no hay otra opción que una adhesión a la OTAN y a la UE" exhorta Zoran Zaev, quien advierte a sus compatriotas que en caso de fracaso el país estaría abocado al "aislamiento total" y a la "inestabilidad".
Varios dirigentes occidentales han llamado a votar "sí", entre ellos la alemana Angela Merkel, el francés Emmanuel Macron, o el secretario estadounidense de Defensa Jim Mattis, entre otros.
El ciudadano Sasho Iliosko resume el estado de ánimo de muchos de sus compatriotas, "decepcionados por perder parte de su identidad (...) pero que votarán pese a todo sí".
La pregunta del referéndum no alude explícitamente al cambio de nombre: "¿Está usted por la adhesión a la UE y a la OTAN, al aceptar el acuerdo" con Grecia?
Para muchos, arrimarse a Occidente es la oportunidad para sacar del marasmo económico a este país, que afronta una emigración masiva, una diáspora que equivale casi a un cuarto de la población.
Esta semana, Zoran Zaev se dirigió a su "amigo" Hristo Mickoski, jefe de la oposición y a sus "estimados" partidarios: "Ustedes saben que un acuerdo mejor es imposible de alcanzar (...) Ustedes saben que todos estamos por la Unión europea y por la OTAN".
Hristo Mickoski se ha abstenido de cualquier recomendación explícita: "cuando se despierten el domingo, escuchen su corazón. Y tomarán la buena decisión"
El "sí" es favorito, y ninguna figura de primer plano aboga por el "No".
Los opositores al acuerdo lanzaron un llamado a boicotear el referéndum en las redes sociales, pero su manifestación en Skopje apenas congregó a decenas de personas.
El presidente macedonio, Gjorge Ivanov, cercano a la derecha nacionalista y que tiene un rol honorífico, repitió el jueves en la ONU que no iría a votar. "Se nos dice que somos más pequeños y más débiles, y que por eso debemos aceptar el acuerdo que quiso Atenas", denunció.
Aunque no se ha publicado ningún sondeo, muchos observadores creen que la abstención superará el 50%, debido a la falta de entusiasmo pero también a la ausencia de muchos electores que viven en el extranjero.
El referéndum, que el domingo se celebra de 07:00 a 19:00 locales (05:00 a 17:00 GMT), contará con la presencia de 500 observadores extranjeros.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Mattis llega a Macedonia para contrarrestar "influencia" rusa en el referéndum

SKOPJE.- El secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis, llegó este lunes a Skopje para apoyar el "sí" en el referéndum sobre el cambio de nombre de Macedonia y contrarrestar lo que califica de "campaña de influencia" rusa en la votación.

Los macedonios deben pronunciarse el 30 de septiembre sobre el cambio de nombre de la Antigua República Yugoslava de Macedonia por el de Macedonia del Norte, conforme al acuerdo firmado en julio con Grecia, que allana así el camino para que el país se incorpore a la OTAN y lance negociaciones de adhesión a la Unión Europea.
Aprobar el cambio de nombre es "muy importante (...) para aquellos cuya vida puede cambiar por las oportunidades económicas y de seguridad en el seno (...) de 30 naciones democráticas", declaró Mattis en el avión antes de llegar a Skopje.
"No queremos que Rusia haga allá lo que hicieron en otros países", dijo, agregando que no tenía dudas sobre la financiación rusa a grupos políticos que se oponen al referéndum.
Mattis agregó no obstante que el voto "es una decisión que pertenece a nuestros amigos macedonios (...) y sea cual fuere su elección, (...) la respetaremos".
El secretario de Defensa de EEUU se reunió con su homóloga Ludmila Sekerinska y con el primer ministro, Zoran Zaev, que impulsó el acuerdo con Grecia.
En conferencia de prensa luego del encuentro, anunció un plan de Washington para Skopje para "expandir la cooperación en ciberseguridad para impedir la ciberactividad malintencionada que amenaza a nuestras democracias".
Washington acusa a Moscú, que se opone a la ampliación de la OTAN hacia el este y hacia los Balcanes, de hacer una campaña de desinformación en las redes sociales.
"No queremos ver a Rusia haciendo lo mismo de lo que intentaron hacer en tantas otras democracias", dijo Mattis, que acusó a Rusia de enviar dinero para influenciar a algunos grupos políticos.
"No hay dudas de que transfirieron dinero y de que están impulsando una campaña de influencia".
Según la Constitución macedonia el referéndum es consultivo y un "sí" debe ser luego validado por el parlamento con una mayoría de dos tercios.