miércoles, 5 de septiembre de 2018

Liberales contra populistas, una división engañosa / Pierre Rimbert y Serge Halimi *


Las respuestas proporcionadas a la crisis de 2008 han desestabilizado el orden político y geopolítico. Las democracias liberales, percibidas durante mucho tiempo como la forma definitiva de gobierno, están a la defensiva. 

Frente a las “elites” urbanas, las derechas nacionalistas llevan a cabo una contrarrevolución cultural en el ámbito de la inmigración y en el de los valores tradicionales. No obstante, persiguen el mismo proyecto económico que sus rivales. La cobertura mediática a ultranza de esta división pretende forzar a las poblaciones a elegir uno de estos dos males.

Budapest, 23 de mayo de 2018. Stephen Bannon, con una chaqueta oscura un poco amplia y, sobre una camiseta, una camisa violeta con el cuello desabrochado, se plantó ante un público compuesto por intelectuales y notables húngaros.

“La mecha que propagó la revolución de Trump se encendió el 15 de septiembre de 2008 a las nueve de la mañana, cuando Lehman Brothers se vio obligado a anunciar su quiebra”. El exestratega de la Casa Blanca no lo ignora: aquí, la crisis ha sido particularmente violenta.

“Las elites se rescataron a sí mismas. Socializaron por completo el riesgo –continúa diciendo este exvicepresidente en el seno del banco Goldman Sachs, cuyas actividades políticas están financiadas por fondos especulativos–. ¿Acaso se ha rescatado a la gente de la calle?”.

Este “socialismo para los ricos” habría provocado en varios puntos del planeta una “auténtica revuelta populista. En 2010, Viktor Orbán regresó al poder en Hungría”; fue “Trump antes de Trump”.

Una década después de la tempestad financiera, el hundimiento económico mundial y la crisis de la deuda pública en Europa han desaparecido de los terminales de Bloomberg en los que parpadean los parámetros de las constantes vitales del capitalismo. Pero su onda expansiva ha amplificado dos grandes desajustes.

En primer lugar, el del orden internacional liberal posterior a la Guerra Fría, centrado en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), las instituciones financieras occidentales y la liberalización del comercio.

Aunque, al contrario de lo que prometía Mao Zedong, el viento del Este aún no prevalece sobre el viento del Oeste, la recomposición geopolítica ha comenzado: cerca de treinta años después de la caída del Muro de Berlín, el capitalismo de Estado chino extiende su influencia; la “economía socialista de mercado”, basada en la prosperidad de una clase media en ascenso, vincula su futuro al de la globalización continua de los intercambios, la cual descompone la industria manufacturera de la mayoría de los países occidentales.

Como la de Estados Unidos, que el presidente Donald Trump prometió salvar de la “masacre” desde su primer discurso oficial.

La sacudida de 2008 y sus réplicas también han perturbado el orden político, que veía en la democracia de mercado la forma acabada de la historia. La altivez de una tecnocracia untuosa, deslocalizada y situada en Nueva York o en Bruselas, que impone medidas impopulares en nombre de la pericia y de la modernidad, ha allanado el camino a gobernantes estruendosos y conservadores.

De Washington a Varsovia pasando por Budapest, Trump, Jaroslaw Kaczynski y Orbán se identifican con el capitalismo tanto como Barack Obama, Angela Merkel, Justin Trudeau o Emmanuel Macron; pero un capitalismo vehiculado por otra cultura, “iliberal”, nacional y autoritaria, que exalta el país profundo en lugar de los valores de las grandes metrópolis.

Una fractura divide a las clases dirigentes. Los medios de comunicación la ponen en escena y la amplifican, reduciendo el horizonte de las posibles opciones políticas a dos hermanos enemigos. Ahora bien, los recién llegados comparten con los otros el objetivo de enriquecer a los ricos, pero recurriendo al sentimiento que inspiran el liberalismo y la socialdemocracia a una fracción, a menudo mayoritaria, de las clases populares: una mezcla de aversión y rabia.

“Hemos reconstruido China”

La respuesta a la crisis de 2008 ha puesto de manifiesto, sin dar opción a mirar hacia otro lado, tres desmentidos de la letanía sobre el buen gobierno que los dirigentes de centroderecha y de centroizquierda producían desde la descomposición de la Unión Soviética. Ni la globalización, ni la democracia, ni el liberalismo han salido indemnes.

En primer lugar, la internacionalización de la economía no es buena para todos los países, ni siquiera para la mayoría de los asalariados en Occidente. La elección de Trump propulsó a la Casa Blanca a un hombre convencido desde hacía mucho tiempo de que, lejos de ser rentable para su país, la globalización había precipitado su declive y garantizado el despegue de sus rivales estratégicos. Con él, el “Estados Unidos primero” prevalece sobre el “ganador-ganador” de los librecambistas.

Así, el pasado 4 de agosto, en Ohio, un estado industrial habitualmente disputado pero donde ganó con más de ocho puntos de ventaja con respecto a Hillary Clinton, el presidente estadounidense recordaba el déficit comercial abismal (y creciente) de su país –“¡817.000 millones de dólares al año!”–, antes de proporcionar una explicación al respecto: “No tengo nada en contra de los chinos.

Pero ni siquiera ellos se pueden creer que les hayamos dejado actuar a nuestra costa hasta este punto. Realmente hemos reconstruido China; es hora de reconstruir nuestro país. Ohio ha perdido 200.000 empleos manufactureros desde que China se incorporó [en 2001] a la Organización Mundial del Comercio. ¡La OMC es un desastre absoluto! Durante décadas, nuestros políticos han permitido así que otros países nos roben nuestros empleos, nos quiten nuestra riqueza y saqueen nuestra economía”.

A comienzos del siglo pasado, el proteccionismo propulsó el despegue industrial de Estados Unidos, al igual que el de otras muchas naciones; las tarifas aduaneras, además, financiaron durante mucho tiempo el poder público, ya que el impuesto sobre la renta no existía antes de la Primera Guerra Mundial. Trump, citando a William McKinley –presidente republicano de 1897 a 1901, asesinado por un anarquista–, insiste: “Había comprendido la importancia decisiva de las tarifas aduaneras para mantener la potencia de un país”.

En la actualidad, la Casa Blanca recurre a ellas sin dudarlo –y sin preocuparse por la OMC–. Turquía, Rusia, Irán, la Unión Europea, Canadá o China: cada semana aporta su lote de sanciones comerciales contra Estados, amigos o no, a los que Washington ha situado en su punto de mira. La mención de la “seguridad nacional” le permite al presidente Trump librarse del aval del Congreso, donde los parlamentarios y los lobbies que financian sus campañas permanecen anclados al libre comercio.

En Estados Unidos, China produce más consenso, pero en su contra. No solo por razones comerciales: Pekín también es percibido como el rival estratégico por excelencia. Además de que suscita desconfianza por su poder económico –ocho veces superior al de Rusia– y por sus tentaciones expansionistas en Asia, su modelo político autoritario compite con el de Washington.

Asimismo, aunque sostiene que su teoría de 1989 sobre el triunfo irreversible y universal del capitalismo liberal sigue siendo válida, el politólogo estadounidense Francis Fukuyama le aporta un matiz esencial: “China es, con diferencia, el mayor reto en el relato del ‘fin de la historia’, puesto que se ha modernizado económicamente a la vez que sigue siendo una dictadura. (…) Si, durante los próximos años, continúa su crecimiento y conserva su posición como la mayor potencia económica del mundo, admitiré que mi tesis ha sido definitivamente refutada” (1).

 En el fondo, Trump y sus adversarios internos coinciden al menos en un punto: el primero considera que el orden internacional liberal tiene un coste demasiado elevado para Estados Unidos; los segundos, que los éxitos de China amenazan con propiciar su fracaso.

De la geopolítica a la política solo hay un paso. La globalización ha provocado la destrucción de empleos y la caída en picado de los salarios occidentales –su proporción ha pasado, en Estados Unidos, del 64% al 58% del producto interior bruto (PIB) solo en estos últimos diez años, es decir, una pérdida anual equivalente a 7.500 dólares (6.500 euros) por trabajador (2).

Ahora bien, es precisamente en las regiones industriales devastadas por la competencia china donde los obreros estadounidenses han girado más a la derecha en estos últimos años. Por supuesto, se puede imputar ese cambio electoral a una noria de factores “culturales” (sexismo, racismo, apego por las armas de fuego, hostilidad hacia el aborto y hacia el matrimonio homosexual, etc.).

Pero entonces hay que cerrar los ojos ante una explicación económica al menos igual de concluyente: mientras el número de condados en los que más del 25% de empleos estadounidenses dependía del sector manufacturero se desplomó de 1992 a 2016, pasando de 862 a 323, el equilibrio entre los votos demócratas y republicanos se metamorfoseó. Hace un cuarto de siglo se repartían casi por igual entre ambos partidos (en torno a 400 cada uno); en 2016, 306 votaron a Trump y 17 a Clinton (3).

La incorporación de China a la OMC, promovida por un presidente demócrata –William Clinton, precisamente–, debía acelerar la transformación de ese país en una sociedad capitalista liberal. Esta disgustó sobre todo a los obreros estadounidenses de la globalización, del liberalismo y del voto demócrata…

Poco antes de la caída de Lehman Brothers, el expresidente de la Reserva Federal estadounidense Alan Greenspan explicaba con calma: “Gracias a la globalización, las fuerzas globales de los mercados han reemplazado en gran medida las políticas públicas estadounidenses. A excepción de las cuestiones de seguridad nacional, la identidad del próximo presidente prácticamente ha dejado de importar” (4). Diez años más tarde, nadie retomaría semejante diagnóstico.

En los países de Europa Central cuya expansión sigue basándose aún en las exportaciones, el cuestionamiento de la globalización no se refiere a los intercambios comerciales. Sin embargo, los “hombres fuertes” en el poder denuncian la imposición, por parte de la Unión Europea, de “valores occidentales” considerados débiles y decadentes por ser favorables a la inmigración, a la homosexualidad, al ateísmo, al feminismo, al ecologismo, a la disolución de la familia, etc. También critican el carácter democrático del capitalismo liberal. No sin fundamento, en este último caso.

Ya que, en materia de igualdad de derechos políticos y civiles, la cuestión de saber si se aplicaban las mismas reglas a todos se vio resuelta, una vez más, después de 2008: “No se emprendieron acciones judiciales contra ningún financiero de alto nivel –destaca el periodista John Lanchester–. Durante el escándalo de las cajas de ahorros de los años 1980, se imputó a 1.100 personas” (5). Los detenidos de un centro penitenciario francés ya bromeaban sobre ello en el siglo pasado: “Quien roba un huevo va a prisión; quien roba un buey va al Palacio Borbón” (6).

El pueblo elige, pero el capital decide. Al gobernar al contrario de lo que habían prometido, los dirigentes liberales, tanto de derechas como de izquierdas, han reforzado esta sospecha después de casi cada escrutinio. Obama, elegido para acabar con las políticas conservadoras de sus predecesores, redujo el déficit público, comprimió el gasto social y, en lugar de imponer la seguridad social, obligó a los estadounidenses a contratar un seguro médico con un cartel privado.

En Francia, Nicolas Sarkozy atrasó dos años la edad de jubilación aunque se había comprometido formalmente a no modificarla; con la misma desenvoltura, François Hollande consiguió la aprobación de un pacto de estabilidad europeo a pesar de que había prometido renegociarlo. En el Reino Unido, el dirigente liberal Nick Clegg se alió, para sorpresa de todos, al Partido Conservador y, más tarde, convertido en vice primer ministro, aceptó triplicar las tasas universitarias pese a que había jurado suprimirlas.

En los años 1970, algunos partidos comunistas de Europa Occidental sugerían que su eventual llegada al poder por las urnas constituiría un “billete de ida”, pues la construcción del socialismo, una vez en marcha, no podía depender de las vicisitudes electorales. La victoria del “mundo libre” sobre la hidra soviética adaptó este principio con más astucia: no se suspende el derecho a voto, pero va acompañado del deber de confirmar las preferencias de las clases dirigentes. So pena de tener que comenzar de nuevo.

“En 1992 –recuerda el periodista Jack Dion–, los daneses votaron en contra del Tratado de Maastricht: se vieron obligados a volver a las urnas. En 2001, los irlandeses votaron en contra del Tratado de Niza: se vieron obligados a volver a las urnas. En 2005, los franceses y los neerlandeses votaron en contra del Tratado Constitucional Europeo (TCE): se les impuso este con el nombre de Tratado de Lisboa. En 2008, los irlandeses votaron en contra del Tratado de Lisboa: se vieron obligados a votar de nuevo. En 2015, un 61,3% de griegos votó en contra del plan de adelgazamiento de Bruselas, que se les impuso igualmente” (7).

Aquel año, justamente, dirigiéndose a un Gobierno de izquierdas elegido unos meses antes y obligado a administrar un tratamiento de choque liberal a su población, el ministro de Finanzas alemán Wolfgang Schäuble resumía el peso que otorgaba al circo democrático: “Las elecciones no deben permitir que se cambie de política económica” (8).

Por su parte, Pierre Moscovici, comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, explicará más tarde: “Veintitrés personas en total, con sus adjuntos, toman –o no– decisiones fundamentales para millones de personas, los griegos en este caso, sobre parámetros extraordinariamente técnicos, decisiones que escapan de todo control democrático.

El Eurogrupo no rinde cuentas a ningún Gobierno, a ningún Parlamento, ni tampoco al Parlamento Europeo” (9). Una asamblea en la que Moscovici, sin embargo, aspira a participar el próximo año.

Este desprecio por la soberanía popular, autoritario e “iliberal” a su manera, alimenta uno de los argumentos de campaña más poderosos de los dirigentes conservadores a ambos lados del Atlántico. Al contrario que los partidos de centroizquierda o de centroderecha, que se comprometen –sin dotarse de los medios para ello– a reanimar una democracia exánime, Trump y Orbán, al igual que Kaczynksi en Polonia o Matteo Salvini en Italia, confirman su agonía.

De ella solo conservan el sufragio mayoritario, e invierten la situación: al autoritarismo exógeno y experto de Washington, Bruselas o Wall Street oponen un autoritarismo nacional y sincero que presentan como una reconquista popular.

Un intervencionismo masivo

El tercer desmentido aportado por la crisis al discurso dominante de los años precedentes, tras los relativos a la globalización y a la democracia, está relacionado con la supresión del papel económico del poder público. Todo es posible, pero no para todo el mundo: en escasas ocasiones ha quedado demostrado este principio con tanta claridad como en la década pasada.

Creación monetaria masiva, nacionalizaciones, desprecio por los tratados internacionales, actuación arbitraria de los representantes electos, etc.: para salvar sin contrapartidas los establecimientos bancarios de los que dependía la supervivencia del sistema, la mayoría de las operaciones decretadas imposibles e impensables se llevaron a cabo sin dificultades en ambos lados del Atlántico.

Este intervencionismo masivo reveló un Estado fuerte, capaz de movilizar su poder en un ámbito del que, no obstante, parecía haberse excluido él mismo (10). Pero si el Estado es fuerte es en primer lugar para garantizar al capital un contexto estable.

Inflexible cuando se trataba de reducir el gasto social para situar el déficit público por debajo del 3% del PIB, Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo entre 2003 y 2011, admitió que los compromisos financieros adquiridos a finales de 2008 por los jefes de Estado para salvar el sistema bancario representaban a mediados de 2009 “el 27% del PIB en Europa y en Estados Unidos” (11).

Por su parte, las decenas de millones de desempleados, de desahuciados, de enfermos repartidos por hospitales con escasez de medicamentos, como en Grecia, nunca tuvieron el privilegio de constituir un “riesgo sistémico”. “Con sus decisiones políticas, los Gobiernos de la zona euro hundieron a decenas de millones de sus ciudadanos en las profundidades de una depresión comparable a la de los años 1930. Es uno de los peores desastres económicos autoinfligidos jamás observados”, precisa el historiador Adam Tooze (12).

El descrédito de la clase dirigente y la rehabilitación del poder estatal no podían más que abrir la puerta a un nuevo estilo de gobierno. Cuando le preguntaron en 2010 si le preocupaba acceder al poder en plena tormenta global, el primer ministro húngaro sonrió: “No, me gusta el caos. Ya que, partiendo de él, puedo construir un orden nuevo.

El orden que quiera” (13). Al igual que Trump, los dirigentes conservadores de Europa Central han sabido anclar la legitimidad popular de un Estado fuerte al servicio de los ricos. Pero, en lugar de garantizar unos derechos sociales incompatibles con las exigencias de los propietarios, el poder público se consolida cerrando las fronteras a los migrantes y erigiéndose en garante de la “identidad cultural” de la nación. El alambre de espino marca, pues, el regreso del Estado.

Hasta ahora, esta estrategia que recupera, desvía y desnaturaliza una demanda popular de protección parece funcionar. En definitiva, las causas de la crisis financiera que hizo descarrilar al mundo permanecen intactas y, mientras tanto, la vida política de países como Italia, Hungría o regiones como Baviera parece obsesionada por la cuestión de los refugiados. Amamantada en función de las prioridades de los campus estadounidenses, una parte de la izquierda occidental, muy moderada o muy radical, adora enfrentarse a la derecha en este terreno (14).

Para combatir la Gran Recesión, los jefes de Gobierno revelaron el simulacro democrático, la fuerza del Estado, la naturaleza muy política de la economía y la inclinación antisocial de su estrategia general. La rama en la que se apoyaban se ha debilitado, tal y como lo demuestra la inestabilidad electoral que vuelve a barajar las cartas políticas.

Desde 2014, la mayoría de los escrutinios occidentales señalan una descomposición o un debilitamiento de las fuerzas tradicionales; y, simétricamente, el auge de personalidades o de corrientes ayer marginales que critican las instituciones dominantes, a menudo por razones opuestas, como Trump y Bernie Sanders, ambos detractores de Wall Street y de los medios de comunicación.

Este escenario se repite al otro lado del Atlántico, donde los nuevos conservadores consideran que la construcción europea es demasiado liberal en los ámbitos social y migratorio, mientras que las nuevas voces de izquierdas, como Podemos en España, La France Insoumise (“Francia insumisa”) en Francia o Jeremy Corbyn a la cabeza del Partido Laborista en el Reino Unido critican sus políticas de austeridad.

Como no pretenden volver las tornas, sino solamente cambiar a los jugadores, los “hombres fuertes” pueden contar con el apoyo de una fracción de las clases dirigentes. El 26 de julio de 2014, en Rumanía, Orbán no se anduvo con rodeos en un discurso decisivo: “El nuevo Estado que estamos construyendo en Hungría es un Estado iliberal: un Estado no liberal”.

Pero, al contrario de lo que los grandes medios de comunicación han venido repitiendo desde entonces, sus objetivos no se limitaban al rechazo del multiculturalismo, de la “sociedad abierta” y a la promoción de los valores familiares y cristianos. También anunciaba un proyecto económico, el de “construir una nación competitiva en la gran competición mundial de las próximas décadas”.

“Consideramos –declaraba– que una democracia no debe ser necesariamente liberal y que no porque un Estado deje de ser liberal deja de ser una democracia”. En suma, el primer ministro húngaro, poniendo como ejemplo a China, Turquía y Singapur, devolvió al remitente el “No hay otra alternativa” de Margaret Thatcher: “Las sociedades que tienen una democracia liberal como base probablemente sean incapaces de mantener su competitividad en las próximas décadas” (15). Semejante designio atrae a los dirigentes polacos y checos, pero también a los partidos de extrema derecha francés y alemán.

Las peroratas del “capitalismo inclusivo”

Ante el impactante éxito de sus rivales, los pensadores liberales han perdido altivez y ostentación. “La contrarrevolución está alimentada por la polarización de la política interior, pues el antagonismo reemplaza el compromiso. Y se fija como objetivo la revolución liberal y las ganancias obtenidas por las minorías”, se estremece Michael Ignatieff, rector de la Universidad Centroeuropea en Budapest, una institución fundada por iniciativa del multimillonario liberal George Soros.

“Está claro –añade– que el breve momento de dominación de la sociedad abierta ha terminado” (16). A su parecer, los dirigentes autoritarios que sitúan en el punto de mira el Estado de derecho, el equilibrio de poderes, la libertad de los medios de comunicación privados y los derechos de las minorías, en efecto, atacan los pilares esenciales de las democracias.

El semanario británico The Economist, que sirve de boletín informativo a las elites liberales mundiales, comparte esta visión. Cuando, el pasado 16 de junio, se inquietaba ante un “alarmante deterioro de la democracia desde la crisis financiera de 2007-2008”, no culpó ni a las abismales desigualdades de la riqueza, ni a la destrucción de los empleos industriales por el libre comercio, ni al no respeto de la voluntad de los electores por los dirigentes “demócratas”, sino que criticaba a “los hombres fuertes [que] menoscaban la democracia”. Frente a ellos, espera, “los jueces independientes y los enérgicos periodistas forman la primera línea defensiva”. Un dique tan estrecho como frágil.

Durante mucho tiempo, las clases superiores se beneficiaron del juego electoral gracias a tres factores convergentes: la creciente abstención de las clases populares, el “voto útil” debido a la repulsa que inspiraban “los extremos” y la pretensión de los partidos centrales de representar los intereses combinados de la burguesía y de las clases medias. Pero hoy día, los demagogos reaccionarios movilizan a los abstencionistas; la gran recesión ha debilitado a las clases medias y los arbitrajes políticos de los “moderados” y de sus brillantes asesores han desencadenado la crisis del siglo…

El desencanto relativo a la utopía de las nuevas tecnologías se suma a la amargura de los amateurs de sociedades abiertas. Ayer alabados como los profetas de una civilización liberal-libertaria, los patronos demócratas de Silicon Valley han construido una máquina de vigilancia y de control social tan potente que el Gobierno chino la imita para mantener el orden.

La esperanza de un ágora mundial impulsada por una conectividad universal se derrumba, en detrimento de algunos de sus comulgantes de antaño: “La tecnología, por las manipulaciones que permite, por las fake news, pero más aún porque vehicula la emoción en lugar de la razón, refuerza más a los cínicos y a los dictadores”, gimotea un editorialista (17).

Conforme se acerca el trigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín, los heraldos del “mundo libre” temen que se agüe la fiesta. “Una elite instruida, muy prooccidental dirigió en gran medida la transición hacia las democracias liberales”, admite Fukuyama. Desgraciadamente, a las poblaciones con menos formación “nunca les atrajo este liberalismo, la idea de que se podía tener una sociedad multirracial, multiétnica, en la que todos los valores tradicionales se borrarían ante el matrimonio homosexual, la inmigración, etc.” (18).

Pero, ¿a quién imputar esta falta de influencia de la minoría ilustrada? A la indolencia de todos los jóvenes burgueses que, se exaspera Fukuyama, “se contentan con quedarse sentados en casa, con alegrarse por su amplitud de miras, por su ausencia de fanatismo. (…) Y que no se movilizan contra el enemigo más que sentándose en la terraza de un café con un mojito en la mano” (19).

En efecto, no será suficiente… Y tampoco el hecho de escudriñar los medios de comunicación o inundar las redes sociales con comentarios indignados destinados a “amigos” igual de indignados, siempre por las mismas cosas. Obama lo ha comprendido. El pasado 17 de julio proporcionó un análisis detallado, con frecuencia lúcido, de las décadas pasadas. Pero no pudo impedir retomar la idea fija de la izquierda neoliberal desde que adoptó el modelo capitalista. En resumen, como el ex primer ministro italiano de centroizquierda Paolo Gentiloni le recordó a Trump el 24 de enero de 2018 en Davos, “se puede corregir el contexto, pero no cambiarlo”.

La globalización, como admite Obama, ha venido acompañada de errores y de rapacidad. Ha debilitado el poder de los sindicatos. Ha “permitido que el capital se libre de los impuestos y de las leyes de los Estados moviendo cientos de miles de millones de dólares simplemente presionando una tecla de un ordenador”. Muy bien, pero, ¿cuál es el remedio? Un “capitalismo inclusivo”, ilustrado por la moralidad humanista de los capitalistas. Desde su punto de vista, solo esta raya en el agua podría corregir algunos de los defectos del sistema. Ya que no ve otro disponible y, en el fondo, este le conviene…

El expresidente estadounidense no niega que la crisis de 2008 y las malas respuestas que se aportaron (también por él, imaginamos) favorecieran el auge de una “política del miedo, del resentimiento y del repliegue”, la “popularidad de los hombres fuertes”, la de un “modelo chino de control autoritario juzgado como preferible a una democracia percibida como desordenada”.

Pero asigna la responsabilidad esencial de estos desajustes a los “populistas” que recuperan las inseguridades y amenazan al mundo con una vuelta a un “orden antiguo, más peligroso y más violento”, eximiendo de paso de dicha responsabilidad a las elites sociales e intelectuales (sus pares…) que crearon las condiciones de la crisis –y que, a menudo, se beneficiaron de ella–.

Semejante panorama conlleva bastantes ventajas para ellas. En primer lugar, repetir que la dictadura nos amenaza permite hacer creer que reina la democracia, aunque siga reclamando algunos ajustes insignificantes. De manera más fundamental, la idea de Obama (o aquella, idéntica, de Macron) según la cual “dos visiones muy diferentes del futuro de la humanidad compiten por los corazones y las mentes de los ciudadanos del mundo entero” permite escamotear lo que esas “dos visiones” comparten.

Nada menos que el modo de producción y de propiedad o, retomando las propias palabras del expresidente estadounidense, “la influencia económica, política, mediática desproporcionada de aquellos que están en la cima”. Ciertamente, nada distingue en este ámbito a Macron de Trump, tal y como lo ha demostrado, además, su celeridad común por reducir la fiscalidad sobre los rendimientos del capital en cuanto accedieron al poder.

Llevar obstinadamente la vida política de las próximas décadas al enfrentamiento entre democracia y populismo, apertura y soberanismo, no aportará nada de alivio a esta creciente fracción de categorías populares decepcionada ante una “democracia” que la ha abandonado y ante una izquierda que se ha metamorfoseado en partido de la burguesía titulada. Diez años después del estallido de la crisis financiera, el combate victorioso contra el “orden brutal y peligroso” que se dibuja reclama algo totalmente distinto.

Y, en primer lugar, el desarrollo de una fuerza política capaz de combatir, a la vez, contra los “tecnócratas ilustrados” y contra los “multimillonarios furiosos” (20). Rechazando de esta manera el papel de fuerza de apoyo de alguno de los dos bloques que, cada uno a su manera, ponen en peligro a la humanidad.
(1) Francis Fukuyama, “Retour sur ‘La Fin de l’histoire?’”, Commentaire, n.° 161, París, primavera de 2018.
(2) William Galston, “Wage stagnation is everyone’s problem”, The Wall Street Journal, Nueva York, 14 de agosto de 2018. Sobre la destrucción de empleos debido a la globalización, cf. Daron Acemoglu et al., “Import competition and the great US employment sag of the 2000s”, Journal of Labor Economics, vol. 34, n.° S1, Chicago, enero de 2016.
(3) Bob Davis y Dante Chinni, “America’s factory towns, once solidly blue, are now a GOP haven”, y Bob Davis y Jon Hilsenrath, “How the China shock, deep and swift, spurred the rise of Trump”, The Wall Street Journal, respectivamente 19 de julio de 2018 y 11 de agosto de 2016.
(4) Citado por Adam Tooze, Crash: Cómo una década de crisis financiera ha cambiado el mundo, Crítica, Barcelona, 2018.
(5) John Lanchester, “After the fall”, London Review of Books, vol. 40, n.° 13, 5 de julio de 2018.
(6) N. de la T.: Sede de la Asamblea Nacional francesa, la Cámara Baja del Parlamento.
(7) Jack Dion, “Les marchés contre les peuples”, Marianne, París, 1 de junio de 2018.
(8) Yanis Varoufakis, Comportarse como adultos. Mi batalla contra el establishment europeo, Deusto, Barcelona, 2017.
(9) Pierre Moscovici, Dans ce clair-obscur surgissent les monstres. Choses vues au cœur du pouvoir, Plon, París, 2018.
(10) Véase Frédéric Lordon, “Los diez días que cambiaron Wall Street”, Le Monde diplomatique en español, octubre de 2008.
(12) Citado por Adam Tooze, Crash: Cómo una década de crisis financiera ha cambiado el mundo, Crítica, Barcelona, 2018.
(13) Drew Hinshaw y Marcus Walker, “In Orban’s Hungary, a glimpse of Europe’s demise”, The Wall Street Journal, 9 de agosto de 2018.
(14) Véase Pierre Bourdieu y Loic Wacquant, “La nouvelle vulgate planétaire”, Le Monde diplomatique, París, mayo de 2000.
(16) Michael Ignatieff y Stefan Roch (bajo la dir. de), Rethinking Open Society: New Adversaries and New Opportunities, CEU Press, Budapest, 2018.
(17) Éric Le Boucher, “Le salut par l’éthique, la démocratie, l’Europe”, L’Opinion, París, 9 de julio de 2018.
(18) Citado por Michael Steinberger, “George Soros bet big on liberal democracy. Now he fears he is losing”, The New York Times Magazine, 17 de julio de 2018.
(19) “Francis Fukuyama: ‘Il y a un risque de défaite de la démocratie’”, Le Figaro Magazine, París, 6 de abril de 2018.
(20) Thomas Frank, “Four more years”, Harper’s, abril de 2018.


(*) Respectivamente, redactor jefe y director de Le Monde diplomatique


martes, 4 de septiembre de 2018

El número de "ultra ricos" en España casi se triplica en la última década hasta los 579


MADRID.- El número de "ultra ricos" en España que declaran patrimonios superiores a los 30 millones de euros casi se triplicó entre el año 2006 y el año 2016, al pasar de 200 contribuyentes a un total de 579, según los últimos datos sobre declarantes del Impuesto de Patrimonio publicados por la Agencia Tributaria.

En concreto, la cifra de ultra millonarios alcanzó los 579 en el año 2016, lo que supone un 5,4% más interanual al sumarse a este grupo 30 contribuyentes con ese nivel de patrimonio respecto a los 549 que había el ejercicio anterior.


La cifra de casi 580 ultra millonarios que declararon tener más de 30 millones de euros en 2016 casi triplica el número de contribuyentes con ese nivel de patrimonio que había en el año 2006, cuando solo 200 contribuyentes declaraban bienes superiores a esta cifra.
Desde el inicio de la recuperación económica en España el número de ricos con patrimonios declarados superiores a más de 30 millones de euros no ha hecho más que aumentar: hasta los 352 en 2011, los 443 en 2012, los 471 de 2013, los 508 de 2014 y los 549 de 2015.
La estadística muestra que el número de contribuyentes de este impuesto alcanzó los 197.768 en 2015 frente a los 188.680 de un año antes, por lo que más de 9.000 declarantes nuevos se sumaron a la declaración del Impuesto de Patrimonio coincidiendo con la mejor evolución económica registrada ese año y tres años después de la amnistía fiscal aprobada por Hacienda para regularizar bienes y capitales en el extranjero.
La mayor parte (68,5%) de los contribuyentes de este tributo declaran propiedades y bienes por importe de entre 300.000 euros y 1,5 millones de euros, y en comparación con 2015, estos declarantes han crecido un 6,5%.
El segundo grupo más numeroso es el de los contribuyentes que declaran entre 1,5 y 6 millones de euros, que alcanzaron en 2016 los 51.077, algo por encima de los 50.738 del año anterior.
A continuación figuran los declarantes con importes de entre 6 y 30 millones de euros, hasta los 6.053, un 2% más respecto a los 5.931 del ejercicio precedente.
A su vez, un total de 579 contribuyentes declararon patrimonios de más de 30,05 millones de euros, 30 más que un año antes.
De hecho, estos cuatro grupos acaparan el 97,6% del total de declarantes, o lo que es lo mismo, la práctica totalidad de los contribuyentes del Impuesto de Patrimonio declaran bienes de entre 300.000 euros y 6 millones de euros.
En la distribución de los datos por comunidades autónomas, de los 197.768 declarantes del Impuesto de Patrimonio, la mayor parte se concentran en Catalunya, con 74.125 y un patrimonio medio declarado de 2,5 millones de euros. En Madrid aunque el número de declarantes es muy inferior, con 17.507, el patrimonio medio declarado asciende a 9,2 millones de euros.
Por número de contribuyentes, después de Catalunya y por encima de Madrid, aparecen los declarantes de Comunidad Valenciana (22.105 y un patrimonio medio de 2,8 millones de euros) y los de Andalucía (18.253 y 2,48 millones de patrimonio medio).
Por su parte, en Extremadura es donde menos españoles declaran por el Impuesto de Patrimonio, hasta un total de 1.188, si bien el patrimonio medio declarado asciende a 1,9 millones de euros.
El Impuesto de Patrimonio se suprimió a partir del 1 de enero de 2008 y tras la crisis económica, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero lo recuperó en 2011, en principio temporalmente hasta el año 2013, pero el Ejecutivo de Mariano Rajoy lo ha siguió manteniendo y se ha vuelto a prorrogar para el año 2018.
Están obligados a declarar por este impuesto los contribuyentes cuya cuota del Impuesto sobre el Patrimonio, una vez aplicadas las deducciones o bonificaciones que procedieran, resulte a ingresar.
También están obligados todos aquellos cuyo valor de bienes y derechos (sin computar a estos efectos las cargas, gravámenes, deudas u otras obligaciones personales) resulte superior a 2 millones de euros, aun cuando la cuota resultara negativa.

Los países de la UE acuerdan negociar un presupuesto de 2019 un 2 % más alto

BRUSELAS.- Los Estados miembros de la Unión Europea (UE) acordaron hoy su posición sobre el presupuesto comunitario para 2019 que prevé un aumento de los fondos de más del 2 % con respecto a 2018, postura que defenderán en la negociación con la Eurocámara.

En concreto, el acuerdo contempla 164.100 millones de euros en compromisos (el importe máximo de pagos futuros a los que se puede comprometer la UE) y 148.200 millones de euros en pagos (gastos efectivos), lo que supone un incremento del 2,09 % y del 2,34 %, respectivamente, según informó el Consejo, la institución que representa a los países.
Esta cifra, sin embargo, es inferior a la que solicitó la Comisión Europea al presentar su propuesta de cuentas para el ejercicio próximo, que pide 1.600 millones de euros más en compromisos y 500 millones de euros más en pagos.
El Consejo defiende que los "recortes" que propone se centran en las líneas donde la Comisión había "sobrestimado las necesidades actuales" y que los gastos administrativos han sido una de las áreas que más se han reducido.
"Es una posición equilibrada con respaldo de todos los Estados miembros. El Consejo está deseando asignar recursos adecuados para apoyar las prioridades y programas principales de la UE", dijo en un comunicado el ministro austríaco de finanzas, Hartwig Löger, cuyo país desempeña la presidencia semestral de la Unión.
En este sentido, el Consejo destaca que su propuesta incluye un incremento de fondos para el programa de investigación y ciencia Horizonte 2020 (5,79 %), el programa de intercambios formativos Erasmus+ (10,37 %) o el de inversiones de infraestructuras Connecting Europe (26,46 %).
También se han incrementando en este borrador los fondos para la inmigración, incluido un aumento para el Fondo de Asilo e Integración, que recibirá 1.100 millones para gestión migratoria (55,8 % más) y fondos adicionales para la Facilidad para Refugiados en Turquía y la Ruta del Mediterráneo Central.
La presidencia austríaca presentará su propuesta en el pleno del Parlamento Europeo este mes y la Eurocámara deberá aprobar su posición el 24 de octubre.
Con ello, el 30 de octubre se abrirá un periodo de negociación de tres semanas que debe llevar a que el 19 de noviembre se apruebe el que será el último presupuesto anual de la Unión Europea con el Reino Unido antes de que este abandone el club comunitario el año próximo.

Las gasolineras ingresarán este año 29.410 millones en España, el 8,8 % más

MADRID.- El volumen de negocio de las gasolineras en España alcanzará este año los 29.410 millones de euros, el 8,8 % más que el año anterior, de acuerdo con el último observatorio DBK de Informa, que además prevé que la facturación en el mercado ibérico crezca el 9,5 % hasta los 36.535 millones.

Según Informa, este crecimiento se debe a la mejora de la coyuntura económica y a la favorable evolución de la demanda turística, que están favoreciendo el crecimiento de la demanda de carburantes en España y Portugal.
Al mismo tiempo, el aumento de la facturación de las estaciones de servicio se está viendo favorecido por la tendencia al alza de los precios de los carburantes.
El año pasado, las estaciones de servicio españolas aumentaron su facturación el 10,3 % hasta alcanzar los 27.027 millones mientras que en el mercado ibérico las ventas se situaron en 33.360 millones, el 9,6 % más.
Por otro lado, el informe señala que las ventas totales de gasolina y gasóleo en el mercado ibérico registraron un repunte en su volumen durante el año pasado, puesto que se situaron en las 39,64 millones de toneladas, el 2,2 % más que en 2016.
Por su parte, el volumen contabilizado en España alcanzó en 2018 las 33,79 millones de toneladas, lo que supone un crecimiento del 2,3 %, mientras que las de Portugal aumentaron el 1,4 % hasta los 5,85 millones de toneladas.
El 97,7 % de las ventas totales de gasolina de España y Portugal se canaliza a través de gasolineras, de acuerdo con Informa, que destaca que en el caso del gasóleo el porcentaje se reduce hasta el 77,7 %.
De este modo, el volumen de carburantes distribuido a través de las estaciones de servicio alcanzó el pasado año las 27,59 millones de toneladas, de las que 5,76 millones correspondieron con la gasolina y las 21,8 restantes al gasóleo.
Asimismo, Informa destaca que tanto en España como en Portugal, las gasolineras tienden a ganar peso como canal de comercialización.
En cuanto al número de estaciones de servicio operativas a cierre de 2017, en el mercado ibérico se contabilizaron 13.700 gasolineras, el 2,6 % más que un año antes.
Este crecimiento supone, según el informe, el mantenimiento de una tendencia moderada de crecimiento observada en los ejercicios anteriores.
En España existían en 2017 un total de 10.929 estaciones -de las que se excluyen 566 gestionadas por cooperativas-, lo que supone un aumento del 3,1 % más que en el año anterior.
Por su parte, la red de gasolineras de Portugal creció el 0,7 %, hasta los 2.780 establecimientos.
El estudio destaca que la mayor parte de las estaciones de servicio con actividad en el mercado ibérico operan bajo marcas de compañías petroleras, aunque las grandes cadenas de hipermercados y supermercados y las cadenas de gasolineras de bajo coste tienden a ganar presencia en el sector.

La caída de la lira turca se podrá notar en 2019 en el turismo español

MADRID.- La fuerte devaluación de la lira turca frente al dólar que se produjo en agosto podrá tener un impacto en el turismo de España en 2019, mientras que este año no afectará excesivamente "más allá" de la pérdida que estaba teniendo por la recuperación de Turquía.

Dado que esta importante depreciación (acumulando una caída del 60 %) ha ocurrido a la mitad de agosto -es decir al final de la temporada punta-, cuando toda la contratación de los grandes operadores ya estaba hecha, sólo podrá tener una incidencia en las reservas de última hora que se irán a Turquía.
Si esto hubiera pasado en febrero o marzo, habría afectado más a la demanda en España, ha señalado el vicepresidente ejecutivo de la Alianza para la excelencia turística, Exceltur, José Luis Zoreda.
Exceltur ya anticipaba una ralentización para 2018, que se confirma con un escaso avance interanual de la demanda hacia España del 0,3 % hasta julio, pero, para Zoreda, no es "ningún descalabro, como tampoco eran normales los crecimientos desorbitados de más del 10 % en los últimos cinco años", por lo que no se planten hacer "catastrofismos".
El que se ralentice el crecimiento, pero siga subiendo el gasto medio por turista (un 2,7 % más hasta julio), "no es para rasgarse las vestiduras", sino, en todo caso, para abordar nuevas políticas turísticas.
Aunque la lira turca coloca en una posición muy complicada a aquellas líneas de producto de bajo nivel, "más que nunca" obliga a seguir apostando "por mejorar la oferta".
España ha hecho un esfuerzo "muy importante", sobre todo los destinos a los que más les afecta esto que son los de sol y playa -Baleares, Canarias y Levante-, y ahora "no es un momento para ponerse nerviosos y empezar a tirar precios", ha añadido.
En este sentido, ha asegurado que España "nunca podrá competir por precios, ganando dinero".
Turquía está teniendo este año "un tirón muy importante", con un aumento del 25 % de la demanda hasta julio por la recuperación de la imagen y la pérdida de los temores de viajar al destino, y es probable que gane en torno a 9 millones de turistas con respecto a 2017 (32,4 millones), llegando a 40 millones (su máximo histórico han sido los 38 millones en 2014).
Sus principales mercados emisores europeos como el alemán o el inglés crecen hasta julio un 20,5 % (2,3 millones) y un 37 % (1,2 millones), respectivamente; y Rusia, un 30 % (3,3 millones), mientras el polaco arroja el mayor repunte, del 130,3 % (350.807).
Este "gran resurgir" de Turquía no hará más que acelerarse a partir de agosto por la devaluación de la lira y, para 2019, van a tener una temporada, por lo menos de mercados como el alemán o el inglés, que "se van a salir de la foto", ya que, en estos momentos, las contrataciones van "a la velocidad de vértigo para asegurarse los mejores precios".
Y, por contra, "esos mismos operadores extranjeros ya están advirtiendo a los hoteleros españoles de que sus precios son muy altos", ha apuntado.
"Tenemos que saber mantenernos firmes", ha insistido Zoreda, según quien, de cara a 2019, los empresarios que deberían preocuparse son aquellos que estén en los segmentos "más indiferenciados", donde el precio sea el elemento fundamental, porque ahí tendrán una competencia "feroz" de Turquía.
El presidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), Rafael Gallego, ha indicado hoy que, adicionalmente, Turquía está subvencionando a las aerolíneas e incluso a las compañías de cruceros por llevar turistas al país, lo que le ha ayudado a recuperar bastante el turismo "prestado" que estos años ha llegado a España.
Gallego prevé que España cerrará 2018 con una cifra de turistas extranjeros similar a la del año pasado, pero augura un decrecimiento para 2019 si la situación de estabilidad en Turquía se mantiene.
El grupo hotelero Barceló, que cuenta con dos establecimientos en Estambul, reconoce que este año su negocio en Turquía marcha mejor que en 2017, pero no lo achaca a la depreciación de la lira, sino más bien a la recuperación que ha experimentado el destino, junto con los demás de la región como Egipto o Túnez.
La ocupación está creciendo, aunque todavía no se ha llegado a los niveles precrisis, y "sigue habiendo todavía poca demanda europea" en Estambul, predominando el cliente de Oriente Medio.

El Partido Laborista británico acepta la definición completa del antisemitismo

LONDRES.- El Partido Laborista del Reino Unido acordó hoy aceptar la definición completa de antisemitismo propuesta por una organización internacional, después de que la negativa a hacerlo derivara en una polémica que se ha alargado durante meses.

El Comité Ejecutivo Nacional decidió que el partido acepta la definición completa de antisemitismo de la Alianza Internacional de Recuerdo del Holocausto, en un intento de zanjar la controversia y las acusaciones de antisemitismo a las que se ha enfrentado la formación.
La definición propuesta por esa organización, con sede en Berlín, afirma que "el antisemitismo es una determinada percepción de los judíos, que puede ser expresada como odio hacia los judíos" y desglosa una serie de ejemplos.
El debate se inició cuando el líder laborista, Jeremy Corbyn, defensor de la causa palestina, indicara que no aceptaba la totalidad de los ejemplos (once) de la definición en el código de conducta del Laborismo porque restringiría las críticas a Israel.
Finalmente, la organización política decidió hoy aceptar la definición completa, aunque matizó que esto "en ningún caso menoscabará la libertad de expresión sobre Israel o sobre los derechos de los palestinos".
Corbyn pidió disculpas el mes pasado por el malestar causado a la comunidad judía por las denuncias de antisemitismo en su formación y consideró vital crear confianza con ese grupo.
"Sacar el antisemitismo del partido para bien y trabajar con la comunidad judía son prioridades vitales. Y lamento la herida que se ha causado a mucha gente judía. Hemos sido muy lentos a la hora de procesar casos disciplinarios, en su mayoría por abusos antisemitas a través de la red por parte de miembros del partido", señaló.

La ONU anuncia un acuerdo de alto fuego en Trípoli en medio de la crisis humanitaria

TRÍPOLI.- La misión de la ONU para Libia (UNSMIL) anunció hoy la firma de un alto el fuego permanente para poner fin a diez días de cruentos combates en Trípoli que han acabado con la vida de 61 personas y han obligado a miles a escapar.

En un escueto comunicado difundido en Twitter, la UNSMIL reveló que el pacto "garantiza el fin de todas las hostilidades, la protección de los civiles y la defensa de la propiedades civiles y públicas" y permitirá "reabrir el aeropuerto de Maitiga", el único en funcionamiento de la capital.
"El acuerdo ha sido firmado bajo los auspicios del enviado especial de la ONU a Libia, Ghassam Saleme. Los detalles del acuerdo se sabrán al final de la negociación", agregó la nota sin ofrecer más detalles.
Los intensos combates, los más graves librados en la capital desde el inicio de la guerra civil en 2014, habían puesto en evidencia la debilidad del gobierno sostenido por la ONU en Trípoli (GNA) y su incapacidad para controlar las decenas de milicias que se reparten la ciudad.
Y sumido a la urbe en una tragedia humanitaria, con más de 1.800 familias desplazadas, obligadas a huir de sus hogares y a buscar refugio en escuelas y hospitales en los barrios del norte y de la periferia.
"Otras, sin embargo, se ha hayan todavía atrapadas en zonas de combate, sin acceso a la electricidad ni al agua corriente, y con dificultades para lograr comida", explicó hoy a Efe un responsable del GNA.
Cerca de sesenta de ellas aún siguen bloqueadas en el llamado "Triángulo Suzuki" desde que el pasado viernes los choques, que estallaron el pasado 26 de agosto en los barrios del sur de la capital, se extendieran hacia el norte.
"Los proyectiles caen ya en cualquier sitio. No hay ya ningún lugar seguro en la ciudad", explicó a Efe un vecino del barrio de Ain Zara, castigado por los duelos artilleros entre las distintas milicias.
"Pero hay mucha gente que aún así prefiere quedarse en casa por miedo al pillaje. La situación es dramática", añadió, por su parte, Essam Ahmed, periodista y activista libio de los derechos humanos, que vive la capital.
Ambos contrincantes se acusan mutuamente de violar las leyes de la guerra y han instado a la población a presentarse en sus respectivos cuarteles para denunciar los numerosos robos y asaltos a objetivos civiles.
"Hace días que las mercancías no circulan por calles. Las tiendas están vacías y apenas hay instrumental y medicinas para atender a los enfermos. Las milicias tienen bloqueadas las carreteras de acceso", explicó Ahmed.
Los combates arrancaron en el barrio de Salehedin, una zona que permite el acceso al antiguo aeropuerto internacional de la ciudad, controlada por la llamada "Séptima Brigada" y las milicias de la vecina Tarhouna, ciudad situada a unos 60 kilómetros al sur de Trípoli.
A ellas se sumó en los primeros días Salah Badi, un antiguo líder revolucionario y diputado de la ciudad de Misrata, afín al gobierno islamista que perdió las elecciones en 2014, y al que se le acusa de ser uno de los responsables de la actual guerra civil. También se unieron algunas milicias de la ciudad occidental de Zintan, una de las más importantes del país.
Enfrente luchan las Brigadas Revolucionarias de Trípoli (TRB), del señor de la guerra Haizan Tajouri, y la Fuerza Especial de Disuasión (RADA), del salafista Abdel Rauf Kara, que controlan los ministerio de Interior y Defensa del GNA, gobierno que financia la Unión Europea.
A ellos se unieron en las últimas horas tropas de la alianza "Buyan al Marsus", creada en 2016 para la combatir a la rama libia del Estado Islámico en Sirte y liderada por la ciudad estado de Misrata.
Tropas de la citada coalición de milicias, que colaboró con EEUU en la ofensiva contra el EI, se desplegaron el domingo en el distrito de Tajoura, en el extrarradio este de Trípoli, prestas para intervenir.
En el conflicto están también implicados otros señores de la guerra como Ghnewa al Kikli, Osama al Jwilli o Emad Trabelsi -este último procedente también de Zintan- cuya lealtad aún no está clara.
RADA ha acusado a la "Séptima Brigada" y a "Tarhouna" de ser una quintacolumna del mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del este de Libia, enfrentado al GNA.
En este ambiente de creciente tensión bélica, la Misión de la ONU para Libia (UNSMIL) había convocado este martes la reunión que concluyó con el acuerdo de alto el fuego, del que todavía no se conocen todos los detalles, y que entrará en vigor en las próximas horas.

Francia promete sanciones internacionales a quienes ataquen civiles en Libia

PARÍS.- El Gobierno francés avisó hoy de que habrá sanciones internacionales contra los que ataquen de forma "indiscriminada" a civiles en Libia, donde hace días se recrudecieron los combates entre milicias en Trípoli.

"Los ataques indiscriminados contra civiles suponen una violación del derecho internacional humanitario. Sus responsables, así como los que amenacen la paz, estabilidad y seguridad de Libia, responderán por sus actos y se exponen a sanciones internacionales", dijo un portavoz de ministerio de Exteriores de Francia.
Recordó que esa sanciones están contempladas en la resolución 2213 aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU en 2015.
El Ejecutivo francés dio además su respaldo al representante especial de la ONU para Libia, el libanés Ghassam Salame.
"Francia reafirma su respaldo a la mediación de la ONU y a los trabajos de su representante especial, Ghassam Salame, que resulte en una reconciliación dentro de Libia y a su indispensable estabilización", indicó.
Hoy mismo la misión de la ONU para Libia (UNSMIL) anunció la consecución de un alto el fuego permanente entre las milicias que combatían desde hace díez días que incluye la reapertura del aeropuerto de Maitiga.
En un escueto comunicado en Twitter, la UNSMIL aseguró que el acuerdo "garantiza el fin de todas las hostilidades, la protección de los civiles y la defensa de la propiedades civiles y públicas".

Rusia condena el bombardeo israelí contra Siria

MOSCÚ.- Rusia condenó hoy el último bombardeo israelí contra la provincia siria de Hama, aduciendo que la aviación de Israel no golpeó las posiciones de la guerrilla chií libanesa de Hizbulá, sino a los civiles sirios.

"Es algo inadmisible. Tales cosas sólo las podemos condenar de la manera más drástica y firme posible", declaró Leonid Slutski, el jefe del comité de Asuntos Internacionales de la Duma o Cámara de diputados, a la prensa local.
Slutski aseguró que, "dada la situación en la región, cualquier ataque sólo puede ser visto como algo negativo", y agregó que el bombardeo "no contribuirá a la estabilización de Siria".
Además, recordó que en el pasado Israel amenazó con atacar al país árabe en caso de que las fuerzas gubernamentales colaboraran con las fuerzas de Hizbulá.
"Pero no están bombardeando a Hizbulá. Están bombardeando a civiles", denunció el diputado.
Según la agencia oficial siria SANA, al menos cinco misiles lanzados por aviones israelíes fueron interceptados hoy en la localidad de Wadi Aiyun, en la provincia central de Hama, donde el ataque dejó un muerto y cuatro heridos.
En mayo pasado Israel anunció haber atacado decenas de objetivos en Siria, entre ellos centros de control y mando y logísticos, almacenes e infraestructuras de armas, para hacer frente a "los esfuerzos terroristas de Irán y a su expansión militar en Siria".
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha viajado en varias ocasiones en los últimos años a Moscú para manifestar su completo desacuerdo con una posible presencia militar permanente de Irán en territorio sirio al término del conflicto.
Según fuentes independientes sirias, aviones rusos también bombardearon hoy varios puntos de la provincia de Idleb, último reducto insurgente en el país árabe, matando al menos a cuatro civiles, a tres días de la reunión sobre Siria prevista en Teherán entre rusos, turcos e iraníes.

La ONU anuncia un alto el fuego en Trípoli y la reapertura del aeropuerto

TRÍPOLI.- La misión de la ONU para Libia (UNSMIL) anunció hoy la consecución de un alto el fuego permanente entre las milicias que combatían desde hace díez días que incluye la reapertura del aeropuerto de Maitiga.

En un escueto comunicado difundido a través de Twitter, la UNSMIL asegura que el acuerdo "garantiza el fin de todas las hostilidades, la protección de los civiles y la defensa de la propiedades civiles y públicas".
"El acuerdo ha sido firmado bajo los auspicios del enviado especial de la ONU a Libia, Ghassam Saleme", agrega la nota, que no ofrece más detalles.
Antes de este anuncio, fuentes próximas a las negociaciones aseguraron a Efe que la renuncia del Consejo Presidencial que sostiene Naciones Unidas era el elemento central de las conversaciones.
Creado en abril de 2016 tras un acuerdo forzado por la propia ONU en la ciudad marroquí de Sjirat, el Consejo Presidencial está integrado por seis personas y tutela el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) establecido en Trípoli.
Su autoridad fue reconocida por una parte mínima del Parlamento en Tobruk, cámara salida de las elecciones de 2014 y establecida en el este, pero no por su hombre fuerte, el mariscal Jalifa Hafter, quien controla cerca del 60 % del país.
Los combates estallaron el pasado 27 de agosto en el barrio de Salaheddin, que da acceso al antiguo aeropuerto internacional de Trípoli, en disputa entre las milicias, y ha causado más de medio de centenar de muertos y decenas de heridos.
Además, ha obligado a huir de su hogar a cerca de 2.000 familias, que se han convertido en desplazados internos.
Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los rebeldes sobre la dictadura de Muamar Gadafi.
En la actualidad tiene dos gobiernos.
La división ha sido aprovechada por las grupos yihadistas para asentarse en el país y por las mafias dedicadas al tráfico de armas, combustible, alimentos y personas para dominar la arruinada economía nacional.

Francia restringirá las ascensiones al Mont Blanc el próximo verano

PARÍS.- Las autoridades francesas han decidido restringir las ascensiones al Mont Blanc por la que es la vía más utilizada, después de los incidentes repetidos que se han producido este año, pese al límite de entrada que se estableció desde mediados de julio.

Fuentes de la prefectura (delegación del Gobierno) explicaron que se requerirá una declaración que será objeto de control en la entrada y en el trayecto de la que se conoce como la "vía real", que pasa por el refugio del Goûter y por la cresta de Bosses.
Además de las indicaciones del recorrido, habrá que precisar si se harán una o dos pernoctaciones, con las correspondientes reservas en los albergues, o en el caso de los más aventurados, sin hacer noche, señalaron las fuentes.
La prefectura no confirmó la cifra que se había filtrado de 214 montañeros al día, una cuota que estaría determinada por las capacidades de los tres refugios que hay en la "vía real".
Se limitó a señalar hace falta reflexionar sobre las pistas en las que ha trabajado con el alcalde de la localidad de Saint Gervais, Jean-Marc Peilleux, con la Federación Francesa de Clubes Alpinos y de Montaña, con las Compañías de Guías y con el Pelotón de Gendarmería de Alta Montaña.
Unas pistas que deben examinarse por sus implicaciones jurídicas y prácticas, en particular por el impacto que podrían tener para otras rutas de ascenso del Mont Blanc.
El prefecto, Pierre Lambert, había dictado un decreto de restricción temporal el pasado 14 de julio ante la superación repetida de los límites de acogida en el refugio del Goûter y los riesgos de perturbación del orden público, que estuvo acompañado de un despliegue "excepcional" de gendarmes.
Sin embargo, pese a la disminución del número de montañeros que intentaban llegar al techo de los Alpes, el delegado del Gobierno reconoció que no impidió acabar con todas las infracciones y con los comportamientos incívicos o incluso violentos, entre los que figuraron agresiones de grupos de visitantes con guías.

La ONU pide a Putin y a Erdogan que eviten una tragedia en Idleb

GINEBRA.- La ONU pidió hoy a los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, que hablen cara a cara para evitar la que podría ser la batalla más terrible en más de ocho años de guerra en Siria, en la provincia de Idleb, el último bastión de los rebeldes.

"Hay informaciones que circulan sobre planes para aumentar la escalada (en Idleb) para el 10 de septiembre, así que con sentido de urgencia pido a los presidentes Putin y Erdogan que hablen y que encuentren una solución" a esta crisis, dijo el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura.
De Mistura recordó que 2,9 millones de personas viven en Idleb, de los cuales un millón son niños, que serían víctimas inocentes de una eventual ofensiva militar.

Israel y Filipinas impulsan sus relaciones comerciales en un foro económico

JERUSALÉN.- Israel y Filipinas impulsaron hoy sus relaciones comerciales en un foro económico en Jerusalén en el que participaron más de 150 empresarios filipinos de los sectores de tecnología, telecomunicaciones, energía y defensa, entre otros, que acompañan a su presidente, Rodrigo Duterte, en una visita oficial.

Durante el encuentro, que puso el foco en la transferencia de tecnologías y la producción conjunta en Filipinas, está previsto que se firmen acuerdos bilaterales entre empresas y las cámaras de comercio de ambos países, informó el Ministerio de Exteriores israelí en un comunicado.
La agenda también incluía la rúbrica de una licencia de exploración petrolífera entre la empresa Razio Petroleum y el Ministro de Energía filipino.
Según informó el diario "Haaretz" antes de la visita, este acuerdo fue ganado hace tres años por Ratio Petroleum, pero desde entonces estaba pendiente de la autorización personal de Duterte.
"Filipinas es una de las economías que crecen más rápido en Asia, en torno al 6 %, con una población de más de 100 millones de personas, lo que atrae la atención de las economías líderes mundiales", destacó la nota ministerial israelí.
Duterte cerrará mañana su visita oficial a Israel, que comenzó el domingo y es la primera de un jefe de Estado filipino al país desde que ambos establecieron relaciones en 1957.
Si bien la agenda oficial difundida contenía solo cuestiones protocolarias y encuentros con el presidente, Reuvén Rivlin, y el primer ministro, Benjamín Netanyahu, el viaje tiene un amplio contenido de seguridad no difundido, según los medios israelíes, que destacan el polémico perfil del mandatario asiático, acusado de violar los derechos humanos en su dura guerra contra las drogas.
Hoy, Duterte aseguró en una reunión con su homólogo israelí, que ha instruido a su equipo para que solo compre armas a Israel.

Siria expulsará a los terroristas de Idleb con bajas mínimas, según Irán

TEHERÁN.- El ministro iraní de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, dijo hoy que el Ejército sirio "expulsará a los terroristas de (la provincia de) Idleb con bajas mínimas", días antes de una cumbre en Teherán para abordar este conflicto.

Zarif explicó que se han iniciado conversaciones con responsables sirios y turcos para que la salida de los extremistas de Idleb, uno de los últimos bastiones de la oposición armada siria, cause un número limitado de víctimas, según la agencia oficial IRNA.
En el marco de estos contactos, el jefe de la diplomacia iraní visitó ayer Siria, donde se reunió con el presidente, Bachar al Asad, y su homólogo, Walid al Mualem.
"Irán continuará las conversaciones con Rusia, Turquía y Siria para evitar mayores daños al pueblo sirio durante la retirada de los extremistas", subrayó Zarif.
Los presidentes de Irán, Hasan Rohaní; Turquía, Recep Tayyip Erdogan; y Rusia, Vladímir Putin, se reunirán el próximo viernes en Teherán para continuar con el llamado proceso de Astaná, en el que los tres países están implicados para lograr una solución negociada al conflicto sirio.
Uno de los principales asuntos que se abordarán en Teherán es la anunciada ofensiva del régimen sirio, apoyado por Rusia, contra la provincia de Idleb, que preocupa a la comunidad internacional.
El presidente estadounidense, Donald Trump, pidió ayer a los gobiernos sirio, ruso e iraní que eviten el "grave error humanitario" que supondría esa operación.
Por su parte, el Kremlin señaló hoy que el Ejército sirio se prepara para "resolver el problema" de Idleb, donde -agregó- se ha formado un "nido terrorista".

Polémica en Portugal por el reparto de los fondos europeos tras los incendios

LISBOA.- El Gobierno portugués aseguró hoy que repartirá todos los fondos recibidos de la Unión Europea por los incendios que azotaron al país el pasado año, en medio de polémica por la denuncia de que la mitad de los recursos quedarán en instituciones del Estado.

"Todos los fondos serán distribuidos y fueron esenciales para la capacidad de respuesta que el país ha tenido este año en el combate a los incendios", declaró el ministro de Administración Interna, Eduardo Cabrita.
El funcionario salió así al paso de la polémica creada por una información del "Jornal i" que denunció que el Gobierno destinará solo 24 millones de euros a los municipios afectados por los incendios del pasado octubre, menos de la mitad de los 50 millones de euros que recibió de la Unión Europea.
Según el diario, el Gobierno decidió repartir 26 millones en instituciones del Estado, como la Guardia Nacional, Protección Civil o el Instituto de Conservación de la Naturaleza.
"El apoyo europeo se destinará a la recuperación de las zonas afectadas por los incendios y también a otro objetivo nacional: garantizar que estamos mejor preparados", agregó el ministro.
Cabrita puntualizó que "ciertamente, en este momento será posible canalizar estos apoyos para las áreas más directamente afectadas".
El líder del Centro Democrático Social-Partido Popular (CDS-PP, conservador), Assunção Cristas, acusó al Gobierno de "brillar con el dinero de otros" y pidió "explicaciones" al Ejecutivo en el Parlamento.
El comisario europeo de Investigación, Innovación y Ciencia, Carlos Moedas, afirmó hoy en Portalegre que la Unión Europea monitoreará los fondos destinados a Portugal, en declaraciones a periodistas tras participar en la Universidad de Verano del Partido Social Demócrata (PSD, conservador).
"Europa monitoriza y va a ver exactamente cómo se utilizaron los fondos", apuntó.

El Gobierno español duplicará su contribución a la agencia de refugiados palestinos

MADRID.- El ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha anunciado hoy que el Consejo de Ministros de este viernes aprobará un aumento de la contribución española a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) que pasará a dos millones de euros, frente al millón actual.

En una rueda de prensa en la sede ministerial tras reunirse con su homólogo palestino, Riad al Malki, Borrell ha explicado que se trata de un "gesto simbólico" y ha recordado que la UNRWA "no es propiedad de Estados Unidos" tras la polémica decisión de la Administración estadounidense de recortar su contribución.
Borrell ha señalado que se trata de "un aumento sustancial" si bien ha admitido que "quedará lejos de suplir los fondos que los estadounidenses han recortado".
También ha dicho que el Gobierno español continuará trabajando "para que estos servicios básicos se puedan mantener".
Borrell ha comentado que la ayuda a esta agencia se inició en el año 2000 y en este tiempo se han invertido 127 millones de euros.
"Desgraciadamente -ha dicho- luego vino la crisis y todas las ayudas se redujeron, y este año había sido reducida a un millón".
El ministro ha reconocido que esta aportación está lejos de la media de estos años, algo que conviene "tener en perspectiva: 127 millones en 18 años".
Además, ha señalado que en 2017 "la ayuda total" a Palestina fue de 12 millones de euros.
Por su parte Al Malki, ha comentado que también Alemania anunció hace poco un aportación de cien millones de euros y este mes habrá una reunión extraordinaria de ministros de Exteriores de la Liga árabe en EL Cairo en la que se discutirá cómo estos países pueden contribuir a la financiación de la agencia UNRWA.
Al Malki ha informado de que también este mes habrá una reunión extraordinaria de Naciones Unidas para ver cómo se pueden pedir contribuciones adicionales para la UNRWA.
"Se trata de una responsabilidad colectiva de la comunidad internacional, no es sólo un problema palestino" ha dicho el ministro palestino que ha apelado al "esfuerzo" de todos para conseguir soluciones "inmediatas".

El presidente de Filipinas asegura que solo comprará armas a Israel

JERUSALÉN.- El presidente filipino, Rodrigo Duterte, dijo hoy en una reunión con su homólogo israelí, Reuvén Rivlin, que ha instruido a su equipo para que solo compre armas de Israel, según un comunicado de la portavocía de la Presidencia.

"Preferimos comprar de ustedes los equipos de defensa. Estados Unidos es un buen amigo, y también China y Alemania, pero preferimos comprarles a ustedes", declaró Duterte a Rivlin en la residencia presidencial de Jerusalén, durante la visita oficial que el filipino realiza esta semana en Israel.
Según el diario Times of Israel, el presidente optó por el país debido a la falta de restricciones en estas operaciones.
Durante su encuentro, algunas docenas de manifestantes se congregaron en la entrada para protestar por la visita del líder filipino, acusado, entre otras cosas, de violar los derechos humanos en su guerra contra la droga, en la que habrían muerto unas 5.000 personas.
Rivlin abrió la reunión con el polémico invitado señalando el papel jugado por Filipinas en el salvamento de judíos durante el Holocausto -el país dio refugio a unas 1.300 personas y ofreció más de 10.000 visados para judíos-, y recordándole a Duterte que "Hitler fue el propio demonio".
El presidente filipino se había comparado favorablemente con Hilter en el pasado, en relación a las matanzas masivas que le gustaría llevar a cabo contra drogadictos, comentario que levantó ampollas en Israel y que fue muy recordado ayer, cuando Duterte hizo la protocolaria visita al Museo del Holocausto, Yad Vashem.
Allí, el presidente filipino dijo que Hilter estaba "loco" y prometió que su país lucharía contra líderes parecidos.
Aunque no está en su agenda pública, la prensa local especula que este viaje de Duterte tiene como objetivo explorar sus alternativas para la compra de armas, ya que Estados Unidos y otros países se han negado a la transacción por sus violaciones de derechos humanos, destaca el The Times of Israel.
Israel, uno de los mayores vendedores de armas del mundo, dedica un 60 % de sus exportaciones de defensa a la región del Pacífico asiático, según datos del Ministerio de Defensa.
Y desde el año pasado, Filipinas ha emergido como un importante nuevo comprador para Israel, adquiriendo equipos antitanque y radares por unos 21 millones de dólares, según la misma fuente gubernamental.

El Kremlin dice que el Ejército sirio se prepara para "resolver el problema" de Idleb

MOSCÚ.- El Ejército sirio se prepara para "resolver el problema" de Idleb, el último bastión de las fuerzas rebeldes y donde se ha formado un "nido terrorista", informó hoy el Kremlin.

"Naturalmente, hay que solucionar ese problema. Sabemos que las tropas sirias se preparan para arreglar ese problema", dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov.
Agregó, en alusión a las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, que en el caso de Idleb es insuficiente "simplemente hacer propuestas sin tener en cuenta el potencial negativo y muy peligroso" de la situación en Siria.
Trump advirtió ayer a Rusia, Irán y Siria de que una ofensiva sobre Idleb supondría un "grave error" y acarrearía una "tragedia humanitaria".
El mandatario estadounidense también incidió en que el presidente sirio, Bachar al Asad, "no debe atacar temerariamente Idleb", en referencia a una potencial operación del Ejército de este país contra el último bastión insurgente, donde habitan casi tres millones de personas.
Mientras, Rusia defiende abiertamente la operación en Idleb, que ve como un "forúnculo" yihadista que debe ser extirpado y cuya conquista por parte de las fuerzas gubernamentales prácticamente pondría fin a más de siete años de guerra.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, insistió ayer en el derecho de Damasco a liquidar a los terroristas que se refugian en Idleb y recuperar el control sobre la provincia fronteriza con Turquía.
En las últimas semanas los bombardeos contra Idleb se han multiplicado y varios medios de comunicación han informado de que Rusia está concentrando en el Mediterráneo su mayor presencia naval desde que inició su intervención en Siria en apoyo de Al Asad, en 2015.
Según dijo hoy el portavoz del Kremlin, la situación en la provincia septentrional siria será uno de los principales temas de discusión en la próxima cumbre de los líderes de Rusia, Turquía e Irán en Teherán el próximo día 7.

Varoufakis advierte de que Salvini fomenta la xenofobia y el nacionalismo

ROMA.- El exministro de Economía griego Yanis Varoufakis advierte del peligro que supone el ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, que alimenta la xenofobia y el orgullo nacional en un momento en el que la Unión Europea (UE) corre el riesgo de desintegrarse.

"Salvini es muy hábil para hablar con quien ha perdido la esperanza", dice Varoufakis en una entrevista que publica hoy el diario italiano "La Stampa", en la que advierte de que el líder de la Liga "alimenta la xenofobia".
"Habla a un pueblo que pertenece a una nación orgullosa. (...) Promete a la gente 'os convertiré en parte de algo más grande'. Pero sus argumentos son preocupantes", subraya.
El exministro griego dice que el Gobierno italiano, formado por el antisistema Movimiento Cinco Estrellas y la ultraderechista Liga, "como (el ministro nazi de Propaganda, Joseph) Goebbels en los años veinte, tiene ideas incendiarias y misántropas que recuerdan a consternación y terror".
Reflexiona que Europa está en crisis desde 2008 y que "se está repitiendo lo ocurrido entre las dos guerras mundiales", una pérdida de confianza en el sistema liberal y democrático que está derivando en una "fragmentación del continente" y un ascenso del fascismo.
"El socialismo para unos pocos y el rigor para todos están causando la desintegración de Europa y nutriendo a los nacionalistas", dice y añade que "la ultraderecha, los racistas y los xenófobos se unen siempre magníficamente", mientras "la derecha tradicional y la izquierda se hacen pedazos".
Por otra parte, dice que hay que esperar para ver cómo son los presupuestos generales que el Ejecutivo italiano diseña para 2019 y que debe presentar este otoño, para comprobar si respetan el pacto fiscal y las reglas europeas.

El pasado viernes 15.000 españoles perdieron su empleo cada hora

MADRID.- El 31 de agosto fue un viernes negro para el mercado laboral. Ese día más de 363.017 personas perdieron su trabajo: 15.125 cada hora, en la mayor destrucción de empleo en una jornada de la historia, según El Mundo

Agosto suele ser un mes que tradicionalmente malo para el empleo por la finalización de muchos contratos ligados a la campaña de verano, pero en esta ocasión el sistema ha perdido cotizantes con mayor intensidad. De hecho, ha sido el peor agosto en una década con 202.996 ocupados menos. Y el peor desde 2011 en términos de paro, con 47.047 desempleados más, según los datos publicados este martes por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.
Ahora bien, el pasado 31 de agosto no sólo se produjeron bajas en el sistema, también hubo altas en la Seguridad Social, en concreto, 58.375, por lo que la variación neta de cotizantes fue negativa: -304.642.
Además de la finalización de muchos contratos vinculados a la campaña de verano tanto en el sector servicios como en la educación, en agosto sectores como la industria y la construcción interrumpen su actividad y eso se deja sentir de manera notable en el mercado laboral.
Así, los servicios, junto con la industria y la construcción fueron los sectores donde más aumentó el desempleo: 39.758, 9.246 y 8.110 parados más respectivamente.
En lo que respecta a la afiliación, la educación fue la actividad económica dentro del Régimen General donde más empleo se destruyó en el octavo mes del año, con 57.706 cotizantes menos, seguida de la industria manufacturera (-23.632). Por el contrario, el sistema ganó afiliados en actividades sanitarias (15.287) y en la hostelería (5.833).
En cuanto al Sistema Especial Agrario, finalizó con 26.435 afiliados medios menos y el Sistema Especial del Empleados del Hogar descendió en 3.588. Por lo que respecta al Régimen de Autónomos, alcanza los 3.249.275 afiliados, tras caer en 17.894 en el último mes.
Para el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, el descenso de la ocupación en agosto indica una «leve desaceleración» de la economía española y una «ralentización» del ritmo de crecimiento.
No obstante, señaló que se trata de una caída habitual en los meses de agosto por la estacionalización de la economía española, en la que sectores como el turismo y la hostelería tienen «cada vez mayor peso».
Si analizamos los datos por regiones, el número de afiliados creció en agosto en Canarias en 2.126 afiliados (0,27%); Asturias, con 988 afiliados más (0,27%); Cantabria, con 644 (0,29%), y en las ciudades autónomas de Ceuta, con 360 ocupados más (1,71%), y Melilla, con 130 afiliados más (0,56%). Los mayores descensos, por el contrario, se produjeron en Cataluña, con 65.891 ocupados menos (-1,91%), Comunidad de Madrid, con -36.595 bajas (-1,17%), Comunidad Valenciana, -31.499 (-1,69%) y Andalucía, -19.028 (-0,63%).

Las grandes superficies españolas bajan las ventas un 1,2% y se asoman a la recesión

MADRID.- La ralentización de la economía española empieza a pasar factura al comercio. Las grandes superficies redujeron un 1,2% sus ventas el pasado mes de julio, a pesar de las rebajas, y se asoman ya al precipicio de la recesión. Si se descuenta una caída puntual en octubre de 2017 -los consumidores aplazaron sus compras al mes siguiente con los descuentos del Black Friday- se trata, según los datos del INE, de la mayor caída en los últimos cuatro años, tal como recoge hoy El Economista.
El gran comercio entró por primera vez en terreno negativo el pasado abril, con una caída del 0,8%, una vez descontados los efectos estacionales y de calendario. En mayo, la caída se acentuó hasta el 1% y aunque en junio hubo un estancamiento, con un crecimiento de dos décimas, en julio se ha confirmado el deterioro.
De hecho, si no se tienen en cuenta los efectos del calendario, la caída hubiera sido mucho mayor, del 2,2%. La consecuencia inmediata además es que las grandes superficies empiezan a recortar otra vez empleo y en julio la contratación se redujo un 0,3%.
Desde Anged, la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución, declinan por ahora hacer declaraciones ni ningún tipo de valoración, argumentando que hay que esperar al cierre del año. De momento, en el acumulado del ejercicio, el gran comercio mantiene un ligero crecimiento, de apenas dos décimas, por lo que si se confirma el deterioro de la economía, podría entrar otra vez en números rojos.
De acuerdo con los datos del INE, el retroceso del conjunto del comercio fue del 0,6% y dos décimas menos una vez descontados los efectos estacionales y de calendario. El comercio catalán registró la caída interanual de las ventas, con un descenso del 2,5%, la más acusada de toda España. Las ventas bajaron en tasa anual en diez comunidades autónomas mientras que aumentaron en seis.
Así, los datos catalanes contrastan, por ejemplo, con el crecimiento de Aragón (1,9%) y Baleares (1,5%), situadas al frente de la estadística.
Aunque las grandes empresas prefieren mantener, por ahora, la prudencia, otra cosa distinta es el pequeño comercio. Desde las Confederación Española de Comercio (CEC), la asociación que defiende los intereses de las tiendas tradicionales, no se oculta así la preocupación por los últimos datos.
"Los comercios contaban con una gran cantidad de stock acumulado, principalmente debido a la climatología que retrasó las compras, especialmente en textil, hasta bien entrado junio; pero las circunstancias no se han traducido en un aumento de la facturación en rebajas, empeorando incluso los datos del pasado verano", asegura la CEC.
Los datos de julio del barómetro de Acotex, la patronal textil, aún no son públicos, pero, de momento, en el acumulado del año la caída es del 4,1%, confirmando igualmente el deterioro.